¿Cuál es la diferencia entre Medicare y Medicaid?

¿Cuál es la diferencia entre Medicare y Medicaid?
Blog Resources ¿Cuál es la diferencia entre Medicare y Medicaid?

Leer en Inglés

Si alguna vez has confundido Medicare y Medicaid, no eres la única persona.

Incluso periodistas, funcionarios públicos y personas que trabajan dentro de estos programas suelen confundirlos. En parte porque los nombres se parecen, y en parte porque los propios sistemas están diseñados de una manera que hace que la confusión sea casi inevitable.

Estos programas abarcan casi todos los aspectos del cuidado y la atención médica, desde el envejecimiento y la discapacidad hasta el cuidado infantil y los apoyos de los que dependen muchas familias cuando alguien necesita ayuda. Entender cómo funcionan puede influir directamente en las decisiones que tomamos para nosotros y para nuestros seres queridos.

En este artículo, vamos a explicar qué cubre cada programa, cómo se relacionan entre sí y cuáles son las dudas más comunes que suelen surgir.

¿Qué es Medicare?

Medicare es un programa federal de seguro médico administrado completamente por el gobierno federal. Eso significa que funciona prácticamente igual sin importar en qué estado viva la persona. Está dirigido principalmente a personas mayores de 65 años.

Las personas menores de 65 años también pueden calificar a través del Seguro por Discapacidad del Seguro Social (SSDI), aunque el proceso de elegibilidad puede ser extenso y bastante estricto, por lo que no siempre es tan accesible como parece.

Medicare ayuda a cubrir hospitalizaciones, consultas médicas, medicamentos recetados y servicios preventivos. Sin embargo, en la mayoría de los casos, no cubre cuidados a largo plazo.

¿Qué es Medicaid?

Medicaid es un programa de cobertura médica y cuidado de cobertura a largo plazo que actualmente provee servicios a 1 de cada 5 personas en Estados Unidos.

A diferencia de Medicare, Medicaid funciona como una alianza entre el gobierno federal y los estados. El gobierno federal financia gran parte del programa, pero cada estado administra su propio sistema. Eso significa que los requisitos para calificar, los servicios incluidos e incluso el nombre del programa pueden variar dependiendo de donde viva la persona.

Por ejemplo:

  • En California se conoce como Medi-Cal
  • En Massachusetts como MassHealth
  • En Tennessee como TennCare
  • En Oklahoma como SoonerCare
  • En Kansas como KanCare

Aunque los nombres cambien, sigue siendo Medicaid.

Y una de las diferencias más importantes es esta: Medicaid cubre muchos servicios de atención a largo plazo que Medicare normalmente no cubre.

¿Qué cubre cada programa?

Servicio Medicare Medicaid
Hospitalizaciones
Consultas médicas
Medicamentos recetados
Servicios preventivos
Enfermería especializada a corto plazo
Cuidados paliativos
Atención dental y de la vista (en la mayoría de los estados)
Cuidados domiciliarios a largo plazo
Asistencia de cuidado personal
Cuidados en residencias de ancianos
Servicios en el hogar y la comunidad (HCBS)
Tecnología de asistencia
Programas de apoyo para cuidadores

 

Las confusiones más comunes:

P: «Cuando necesite cuidados a largo plazo, Medicare lo cubrirá.»

Esta es probablemente la confusión más común y también una de las más costosas.

Medicare sí cubre ciertos servicios temporales, como rehabilitación o atención de enfermería especializada después de una hospitalización. También puede cubrir algunas visitas limitadas de atención médica en el hogar.

Pero no cubre el tipo de apoyo diario y continuo que muchas personas necesitan para poder seguir viviendo en casa a largo plazo, como ayuda para bañarse, vestirse, cocinar o administrar medicamentos.

Ese tipo de apoyo generalmente lo cubre Medicaid.

P: «Mi cobertura tiene otro nombre, así que no creo tener Medicaid.»

Muchas personas tienen Medicaid sin darse cuenta.

Como cada estado utiliza un nombre distinto para su programa, es común que las familias no identifiquen que están recibiendo cobertura de Medicaid. Por eso, si existe alguna duda sobre la cobertura de una persona o un familiar, lo mejor es verificar directamente con el estado.

P: «Medicare y Medicaid no tienen relación entre sí.»

No siempre.

Hay personas que califican para ambos programas al mismo tiempo. A esto se le conoce como “doble elegibilidad”.

Esto ocurre con frecuencia en adultos mayores y personas con discapacidades que utilizan Medicare como seguro principal de salud, mientras Medicaid ayuda a cubrir gastos adicionales como primas, copagos, transporte médico, medicamentos o servicios de apoyo a largo plazo.

Sharon, una madre en Michigan, lo explica así:

«Mi hijo de 45 años tiene síndrome de Down. Recibe Seguro Social y Medicare a través de su padre jubilado. Medicaid cubre sus primas de Medicare, sus medicamentos y lo que Medicare no paga. También le proporciona apoyo en casa para que pueda seguir viviendo con la ayuda que necesita.»

La familia de Sharon depende de que ambos programas funcionen de manera conjunta, razón por la cual los recortes en cualquiera de ellos repercuten en millones de hogares como el de ella.

P: «Las personas con discapacidad menores de 65 años pueden obtener Medicare fácilmente.»

No necesariamente.

Las personas menores de 65 años pueden acceder a Medicare a través del Seguro por Incapacidad del Seguro Social (SSDI en inglés), pero los requisitos son estrictos y el proceso puede tomar mucho tiempo.

Para muchas personas con discapacidades, Medicaid termina siendo una vía más accesible para obtener cobertura médica y servicios que les permiten vivir de manera independiente, especialmente los servicios domiciliarios y comunitarios conocidos como Servicios Basados en el Hogar y la Comunidad (HCBS en inglés).

En la actualidad, más de 7.8 millones de adultos mayores y personas con discapacidades dependen de estos programas para poder vivir en sus hogares y comunidades.

P: «Medicaid realmente no me afecta y es solo para personas de bajos ingresos.»

En realidad, Medicaid afecta a muchas más familias de lo que la gente imagina.

Para millones de personas, Medicaid no es solamente un programa para personas de bajos ingresos. Es el sistema del que muchas familias terminan dependiendo cuando un padre, una pareja o un familiar necesita cuidados a largo plazo.

Hoy en día, se estima que una persona que cumple 65 años enfrentará alrededor de $120,900 dólares en gastos futuros relacionados con cuidados a largo plazo, costos que la mayoría de las familias no puede cubrir por cuenta propia.

Por qué este tema es tan relevante hoy.

Entender la diferencia entre Medicare y Medicaid es el primer paso. Porque mientras más personas necesitan atención y apoyo, los sistemas que hacen posible ese cuidado están enfrentando una enorme presión.

Cada día, alrededor de 10,000 personas en Estados Unidos cumplen 65 años. Al mismo tiempo, existe una escasez nacional de cuidadores y trabajadores de apoyo, lo que hace cada vez más difícil encontrar atención accesible y confiable.

Eso significa:

  • más personas necesitando apoyo,
  • menos trabajadores disponibles para ofrecerlo,
  • y familias absorbiendo gran parte de los costos físicos, emocionales y económicos del cuidado.

Y mientras todo esto ocurre, los recortes federales recientes a Medicaid, Medicare y la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA en inglés) están obligando a muchos estados a tomar decisiones difíciles sobre qué servicios mantener y cuáles reducir.

Muchos de los programas que permiten que las personas reciban atención en casa en lugar de vivir en una institución —especialmente los servicios HCBS— son considerados “opcionales” bajo la ley federal. Y cuando los presupuestos se reducen, estos servicios suelen ser de los primeros en tener recortes.

Katherine, quien vive en Georgia, compartió cómo estos cambios han afectado a su familia:

«Mi esposo y yo tenemos discapacidades y ahora tenemos que pagar la prima mensual de Medicare porque perdimos Medicaid. Eso nos quita $400 dólares de nuestros cheques. Además tenemos que pagar suministros para la diabetes, medicamentos para la migraña y atención para la insuficiencia cardíaca. En este momento simplemente no podemos pagar todo lo que necesitamos.»

Historias como la de Katherine se están repitiendo en todo el país.

Aun así, la mayoría de las personas entiende lo que está de por medio.

El 90% de la población cree que los servicios domiciliarios y comunitarios no deberían recortarse, y el 88% de los votantes apoya ampliar Medicare para incluir cuidados domiciliarios a largo plazo.

La demanda de un sistema más humano ya existe.

Lo que todavía falta es la voluntad política para protegerlo.

Recursos Adicionales:

Proteger Medicaid Now

Take Action for Care

Tell policymakers to advocate for better care for all.